El asesinato de Aldo Moro

Introducción

A las 14 horas del 9 de mayo de 1978 apareció en Via Caetani, en pleno centro de Roma, en una calle que se encuentra a pocos metros de las sedes respectivas de los dos partidos políticos italianos más importantes: la democracia cristiana y el partido comunista, el cadáver de Aldo Moro, encerrado en un coche. Aquella mañana, las brigadas rojas, que habían secuestrado a moro 55 días antes, tras asesinar a los cinco miembros de su escolta, perpetraron su acto terrorista más osado, el que les dio una triste celebridad internacional. Hasta aquel momento, el balance de 9 años de actividad de las Brigadas Rojas había arrojado, en cifras, unos 40 asesinatos, una decena de secuestros, múltiples atentados incendiarios y agresiones a magistrados, dirigentes industriales, militares, policías y periodistas. antes y después del atentado político que más conmovió a Europa —nos explica en su artículo el periodista José Luis Muñiz— se anunció repetidamente la «desarticulación» de las Brigadas Rojas, pero el grupo terrorista siguió actuando, aun cuando gran parte de sus fundadores y de sus dirigentes clandestinos más importantes permanecían encarcelados desde años atrás.

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