Murría

15/12/2010 968 Palabras

Murría de Evaristo Carriego Con un blando rezongo soñoliento el perro se amodorra de pereza, y por sus fauces el esplín bosteza la plenitud de un largo aburrimiento. En la bruma de mi hosco abatimiento como un ratón enorme de tristeza me roe tenazmente la cabeza, forjándole una cueva al desaliento. Lleno de hastío, al mirador me asomo: Un cielo gris con pesadez de plomo vuelca su lasitud sobre las cosas... Y porque estoy así, fatal, envidio y deseo las dichas bulliciosas, las ansias de vivir... ¡Ah, qué fastidio! Misas herejes de Evaristo Carriego VIEJOS SERMONES Por el alma de Don Quijote - Las últimas etapas - La muerte del cisne - La apostasía de Andresillo ENVÍOS A doña Sylla Silva de Más y Pi - A Carlos de Soussens - A Juan Más y Pi - A Juan José de Soiza Reilly OFERTORIOS GALANTES De la tregua - El clavel - Revelación - Tus manos - Exótica - En silencio - De primavera - Invitación - En el patio - Tu secreto - Filtro...

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